21.7.09

'Mi nombre es Harvey Milk', puliendo estilos

¿Pero quién es Harvey Milk? La película narra la vida de Harvey Milk desde que se asienta en San Francisco. Milk monta una tienda de fotografía en Castro, distrito que cuenta con una comunidad homosexual desde la Segunda Guerra Mundial, cuando el ejército estadounidense envió allí a los soldados no aptos por su condición sexual. Las injusticias y discriminación de las que son víctimas los homosexuales de su ciudad llevará a Milk a iniciar una incansable carrera hasta la junta de supervisores de la alcaldía de San Francisco. La defensa de los derechos de los homosexuales hará que Milk viva amenazado y le costará más de un disgusto hasta su trágico final.



Lo expuesto anteriormente sólo puede enmarcarse en una historia de superación de esas que tanto gustan a la Academia. Eso lo sabía muy bien Dustin Lance Black, su guionista, quien a pesar de encorsetar la historia en una trama de corte clásica, conservadora, con sus puntos fuertes y detalles efectistas dosificados estratégicamente para contentar a todos, imprime un ritmo vibrante, con personajes con entidad y motivaciones creíbles. A partir de aquí, todo depende de los responsables de hacer que la historia sobre el papel cobra vida en la pantalla y lo haga de forma satisfactoria.

Gus Van Sant es de esos directores de los que cada nueva película despierta más expectación en mí. Llevo siguiéndolo con cierta puntualidad desde 'El indomable Will Hunting' (exceptuando 'Psycho', que me da mucho miedo ver, y no precisamente por el contenido de la película), esperando que me sorprenda con su estilo de narración tan peculiar como impersonal.

Su periplo por las tierras escarpadas del complicado cine independiente y de autor nos dejó esa trilogía-homenaje a su cineasta fetiche de este nuevo siglo: Béla Tarr. Antológicos son esos planos de 'Gerry' calcados de 'Sátántangó' o esos kilométricos planos secuencia en películas como 'Elephant' o 'Last Days', en los que no dejan de resonar el eco del cineasta húngaro, amortiguado (o disimulado) por la forma en que se llevó a cabo: el uso del color (elemento del que rehúye Tarr, amparándose en su deseo de objetivar y distanciar lo más posible su visión), de saltos temporales a través de los personajes y de un pesimismo quizá no de tanto peso en la forma como en el fondo: en Van Sant no siempre hay cielos plomizos o una lluvia persistente que crean una atmósfera luctuosa que parece contagiar a los personajes, son éstos los que ya de por sí llevan un tormento en su interior.

Ya en la anterior película del cineasta norteamericano, 'Paranoid Park', nos dimos cuenta de que lo aprendido en su experimento belatarriano quiso trasladarlo a un cine algo menos "indigesto". 'Paranoid Park' podría considerarse una película "bisagra" que se sale de los cánones del cine comercial pero en la que el ritmo se vuelve algo más dinámico gracias a una planificación menos densa, más accesible. Aquí el director Van Sant empieza a darle forma a la materia prima que adquirió en sus anteriores películas, dotando de más personalidad a su estilo. Buena parte de la culpa la tiene el trabajo del director de fotografía australiano Christopher Doyle, que une su exquisita sensibilidad al plasmar las imágenes en el celuloide al talento que tiene Van Sant de encadenar esas imágenes y presentárnoslas como mejor sabe hacerlo. Abundaban en 'Paranoid Park' las ralentizaciones, las voces fuera de campo mientras el encuadre se centra en un personaje y otras soluciones formales que envolvían a esta película de un halo indie que hizo que no conectara del todo con los espectadores habituados a un cine más convencional. De todas formas, 'Paranoid Park' me convenció de que Van Sant sería capaz de insertar esos recursos en una obra decididamente dirigida al mainstream. Y es entonces cuando llegamos a 'Milk'.



Desde 'Mala noche' a la película que nos ocupa, han pasado ya por Van Sant 24 años dedicados al cine. Su carrera ha sido irregular, tanto por la calidad de sus films como por el "porcentaje" de autor que hay en cada una de sus películas. Pero es aquí donde el director norteamericano despliega todo su saber aprendido a lo largo de estos años. Creo que estamos ante uno de los mejores trabajos de dirección de esta década. Aquí ya no está el eco de Béla Tarr, vuelve la voz con entidad propia que ha seguido los consejos del maestro en su eterno aprendizaje. Los recursos más acordes con una narración basada en tiempos muertos, soluciones formales ya vistas antes (ese plano secuencia al final con Josh Brolin que recuerda a cierto alumno caminando por los pasillos de cierto instituto...) están perfectamente combinados con momentos más frenéticos, más propios de sus obras más abiertamente comerciales, que piden un ritmo más dinámico en la planificación, convirtiendo 'Milk' en una montaña rusa de principio a fin, sin prisa a veces, pero siempre sin descanso.

Otro aspecto que salta a la vista en esta película es la actuación de Sean Penn. Lo vemos sujetando el micro de una grabadora con su peinado a lo Tom Hanks en Philadelphia y nos preguntamos si esto va a dar resultado. Pocos minutos después toda duda queda disipada: ¡vaya si da resultado! ¡Quién diría que este hombre ha sido el perturbado asesino de 'Pena de muerte', el padre consternado por la muerte de su hija en 'Mystic River' o el perdedor desesperado que acaba con la olla ida en 'El asesinato de Richard Nixon'! En un impecable trabajo conjunto de dirección de actores por parte de Van Sant y de interpretación por la de Penn, éste hace suyo el personaje. Es un Penn más sobrio y con menos mohines en la cara, pero con un amaneramiento en su actuación obligatorio porque el verdadero Harvey Milk era así. Sobre el tema del Oscar no pienso entrar, más que nada porque ante este tremendo trabajo y el de Mickey Rourke en 'The Wrestler' todo debate sobre quién se merecía la estatuilla no llevaría a ninguna parte.













Los demás actores están por debajo del inmenso trabajo de Penn, quien lleva casi todo el peso de la película, pero sus actuaciones son igualmente memorables. Josh Brolin, Diego Luna, James Franco y compañía son personas reales, nos las creemos desde el principio. Cada uno tendrá su momento decisivo en el devenir de la trama.

En resumen, que me estoy extendiendo demasiado, 'Milk' es una película fresca. Van Sant y Penn siguen puliendo su estilo, sorprendiéndonos de nuevo, como sólo ellos saben hacer.

8.7.09

El típico post para revivir a un muerto, segunda parte

Tengo un pánico atroz a los terremotos y a volar en avión. Dentro de un mes y pico (si todo sale bien) me voy a San Francisco, ciudad situada sobre una de las zonas geológicamente más inestables del planeta. Tendré que coger dos aviones y recorrer 9000 kilómetros, 5000 de ellos atravesando una gigantesca masa acuosa llamada Océano Atlántico. Terapia de choque, lo llaman.

Llevo mucho tiempo sin actualizar mi blog. Esto podría indicar que:

a)Mi vida es tan interesante que no quiero perder el tiempo escribiendo en un blog.

b)Soy una persona extremadamente vaga y con esa peligrosa inconstancia contraindicada para quienes quieren dedicarse al mundo del cine.

c)Las luces de posición y las de antiniebla delanteras.

No hay que pararse mucho a pensar para llegar a la conclusión de que la opción más posible es la A.

Reflejos ha sido colgado en Youtube, aunque eso ya lo sabíais, pillines.



Con su entrevista en PTV Málaga y todo.



Próximamente tendréis otra entrevista peteuvesca sobre nuestra creación 'La plaga'. Permanezcan atentos a sus monitores, y recordad que el dominio www.pedroterrero.es ha caducado, por lo que vuelvo a estar en http://pedroterrero.blogspot.com

Dentro de poco, más.

14.3.09

Pistas sobre próximos proyectos

Si tuviera que resumir con imágenes los guiones de cortometrajes que estoy escribiendo y que pienso llevar a cabo inminentemente, estas serían las imágenes:





























12.3.09

Innocent beauty fucked after taking bath

Este resumen no está disponible. Haz clic en este enlace para ver la entrada.

8.3.09

'Gran Torino', un Eastwood menor

La última creación de Clint Eastwood ha llegado sólo un par de meses después de su anterior película, 'El intercambio'. Dice el polifacético artista que lo hace para mantenerse joven. Esta vez nuestro amigo cascarrabias hasta se ha atrevido a ponerse frente a las cámaras, dice él que por última vez (sospecho que en una maniobra comercial), para encarnar a Walt Kowalski, veterano de Corea que verá perturbada su "tranquilidad" por la muerte de su esposa y por ciertos vecinos de ojos rasgados que poco a poco están apoderándose de su barrio. Esta película tiene el sello del Eastwood del siglo XXI, buena factura, montaje parsimonioso, una atmósfera bien creada. Pero no es la obra maestra que muchos venían anunciando a bombo y platillo. Trataré de explicarme.

Empezando por los pequeños detalles que me molestaron, resaltar las caritas de mala hostia en primer plano del bueno de Clint y los insultos xenófobos que dirige a todo aquel que se cruza por su camino, recursos innecesarios, que tal vez una vez pueden tener gracia, pero cuando oí por decimoséptima vez la palabra "yogur" o "rollito de primavera", empezó a molestarme de verdad. Esto hace perder a la película la sutileza que caracterizaban las últimas películas del realizador norteamericano. Pero lo más delicado viene ahora.

El principal problema de esta película, en mi opinión, está en su guión. Para empezar, la premisa y las características de los personajes principales están bien dibujados. La película se toma su tiempo (al principio se le perdona) para presentarnos a un Clint Eastwood más rancio que el olor de la boina de Paco Martínez Soria y a ciertos personajes orientales que tendrán su importancia a lo largo de la película. Vale, hasta aquí bien. Pero hay un problema bien gordo. Se nos ha presentado a un personaje tan anticuado y con unas convicciones tan interiorizadas que los guionistas necesitan más de tres cuartas partes de la película para hacer evolucionar al personaje y así justificar la última cuarta parte de la misma. Para ello usan lo que yo suelo llamar "blindaje del guión", un proceso que puede resultar contraproducente según ciertas circunstancias. En 'Gran Torino' la narración se centra en el personaje de Eastwood y en su relación con el chaval oriental, dejando de lado al espectador. Esto le hace perder fuelle y hacerse aburrida a ratos, reiterativa (por ejemplo, las escenas del predicador y las de los orientales ofreciéndoles regalos por lo que hace Walt Kowalski. Repito, recursos de manual para hacer justificable la última parte de la película) y con escenas largas o directamente innecesarias (cuando presenta el chaval al constructor, cuando ya habíamos recabado mucha, demasiada información de las escenas con el peluquero).


Con todo este proceso supuestamente cumplido, el de hacer evolucionar a Eastwood y al chaval, el gran punto de inflexión de la película es rotundo, a priori justificable... pero es que llega tarde, demasiado tarde. A partir de aquí, la narración pone la quinta hacia el clímax final... pero aquí viene otro problema añadido. La película ha sido lenta, pero constante en mostrarnos detalles más o menos explícitos. Por eso, llegamos hasta a comprender la decisión final de Eastwood cuando queda bastante tiempo para terminar. El error viene dado por ciertas escenas clave que se van repitiendo a lo largo de la narración. Los guionistas no es que nos sugieran el clímax final, es que nos lo ponen todo en bandeja. El suspense se va diluyendo con el paso de los minutos, así que necesitamos un desenlace apoteósico, un puntapié definitivo que nos pille por sorpresa a todos. Como sólo Eastwood sabe hacer. Pero no. El final es previsible (como he dicho antes) y atropellado. Me dejó completamente frío, tan frío que pensaba que la película aún no había tocado su techo y que aún quedaban 20 minutos para el verdadero clímax final. Nada de eso. Tres minutos de resolución facilona y "Directed by...", punto final. Eso es Gran Torino.

Pero que no se lleven a engaño, no estamos ante una mala película. Lo que la salva de la mediocridad es el dominio absoluto de Eastwood del lenguaje cinematográfico, su mano diestra con la cámara, con el regusto clásico, libre de tics videocliperos, de un maestro de la vieja escuela. Y para qué engañarnos, la historia tiene cierto fondo, nos hace reflexionar, volver atrás en el tiempo, recorrer mentalmente el pasado de ese perro viejo que es Walt Kowalski, un personaje con matices, quizá esos matices que echábamos de menos en los personajes de 'El intercambio' (el a mi juicio único error de su anterior película, que por cierto me parece muy superior a este 'Gran Torino').

En resumen, una película menor, sí, menor. Cuesta decirlo, acostumbrados como estábamos a la ristra de obras maestras que nos había regalado Eastwood (con ciertas excepciones, claro), desde el predicador justiciero de 'El jinete pálido' hasta esa cautivadora historia de 'El intercambio'. Pero lo es. A pesar de todo, nuestro amigo cascarrabias ya se tiene ganado su sitio en el olimpo de los dioses cinematográficos.

Ah, por cierto, esta película me ha hecho recordar por enésima vez que no volveré a ver más una película doblada en mi puñetera vida, a menos que amenacen con partirme las piernas o que inevitablemente el cine no ofrezca ninguna alternativa. Aprovecho para poner mi granito de arena: más versión original, por favor. No es una sugerencia, es una súplica desesperada. Gracias de antemano.

2.3.09

Creando arte con el error

En estos vídeos no hay ningún error:





Independientemente de las opiniones que puedan suscitar las canciones, ¿qué tienen en común ambos videoclips? Exacto, que han usado de forma artística uno de los errores más famosos en la reproducción de películas en formato Divx, los "artefactos de compresión", que suelen producirse cuando la película tiene pequeños fragmentos sin información o cuando un reproductor no consigue decodificar ciertas partes del vídeo. La pantalla se llena de píxeles corruptos y hasta que no hay un cambio brusco de la imagen no se eliminan.

Siempre me pareció muy artístico ese error, es más, sabía que tarde o temprano alguien aprovecharía ese error para crear arte. Aquí tenéis la página de un artista de los artefactos de compresión, David O'Reilly. No os perdáis el vídeo que incluye en su página:

26.2.09

Oscar 2009

El pasado domingo vi por primera vez de principio a fin la gala de los Oscar, ese circo de la frivolidad, ese espectáculo made in USA, elegante, lleno de ritmo y con una atmósfera mágica como sólo ellos saben fabricar. Sobra decir que para nuestro regocijo patrio la noticia fue la estatuilla que fue a parar a Penélope Cruz por su interpretación en 'Vicky Cristina Barcelona', del cada vez más agotado Woody Allen. En las ediciones digitales de todos los periódicos era el titular con el tamaño más grande (hasta que Bermejo puso pies en polvorosa, ay, pobre Pe), mientras que el bochornoso caso de 'Slumdog Millionaire' y demás avatares de la gala quedaban arrinconados al lado de la mirada luminosa de la de Alcobendas.

Pero lo más destacado no fue lo de Penélope, sino los ocho Oscars del film de Danny Boyle. Es interesante comprobar que, si por el número de estatuillas nos guiáramos, 'Slumdog Millionaire' es mejor película que 'La lista de Schindler' o 'American Beauty' o que Gustavo Santaolalla es mejor compositor que el mismísimo Ennio Morricone. Sospecho que éste será otro de esos casos en que la película ganadora pasará de moda en unos años y la gran perdedora será la recordada, como ya pasó en 1981 con 'Gente corriente' y 'El hombre elefante' (se nota que no les dolió nada a los académicos aquellas palabras de Mel brooks). Me va a costar perdonarles el ninguneo de 'El curioso caso de Benjamin Button', 'Wall-E' (un Oscarcillo a la mejor animación, compitiendo con películas como 'Kung Fu Panda', sin comentarios) y sobre todo 'El caballero oscuro', que no competía en la mayoría de las categorías no técnicas. Mención especial para las manos vacías con las que se fue Werner Herzog con su maravillosa 'Encuentros en el fin del mundo'. Otra vez será, amigo Herzog, aún te queda mucho Cine por delante.


Pero bueno, donde esta gente no suele equivocarse (porque también es difícil equivocarse) es con los films de menor duración, esas pequeñas joyitas que las nominaciones a los Oscar las salvan de caer en el olvido. Es el caso del "mejor corto de animación" de esta edición, 'La maison en Pétit Cubes', una obra de arte del japonés Kunio Kato. Aquí lo tienen:



En fin, otro año del mainstream cinematográfico que se cierra, y otro que comienza a partir de ya. ¿Apostará el año que viene la Academia por la ciencia ficción y caerá sobre nuestro amigo Cameron otra lluvia de Oscars por su 'Avatar'? ¿Será 'Tetro' la obra maestra definitiva que Francis Ford Coppola lleva prometiendo desde hace años? ¿Cómo será lo nuevo de Iñárritu, Tarantino, Amenábar y demás? Pronto lo sabremos...

24.2.09

El típico post para intentar revivir a un muerto

Dicen las malas lenguas que el nivel de patetismo a la hora de disimular la flojera de mantener un blog es proporcional al tiempo que transcurre entre entrada y entrada, y sobre todo, proporcional al número de reformas estéticas que se producen. En mi caso, al ser yo un enfermo de versionitis aguda, un esclavo de las tendencias 2.0, 3.0 y 457.0, no he podido evitar darle el enésimo lavado de cara a mi blog, de nuevo con el negro sobre blanco (el blanco sobre negro quema la vista, está más que comprobado), colorines agradables, compatibilidad garantizada hasta para el Lynx y un elegantísimo diseño de cabecera por cortesía de mi colega Chantikone. Por cierto, a ver quién adivina de qué película está sacada la imagen.

Juro y perjuro que, salvo por motivos de fuerza mayor, no cambiaré este diseño EN AÑOS.

11.12.08

Dos maravillas

Y sigamos con buenos cortometrajes. Hoy...

'El ataque de los robots de Nebulosa-5', de Chema García:



Y 'The black hole', de Phil & Olly:



Este último cortesía de Alej. ¡Gracias!

10.12.08

Ciro Altabás

Ciro Altabás encarna a la perfección el ideal que tengo del perfecto cortometrajista. Por un lado, tenemos a un chaval de treinta añazos de una imaginación desbordante, friki hasta la médula, largamente instruido en el mundo de los videojuegos, de una concepción tremendamente geek de nuestro mundo. Y por otro lado tenemos a un tipo con una soltura increíble para narrar historias con la cámara, como ya demostró con 'DVD', un corto que barrió en medio centenar de festivales. Además Ciro es un señor que no se despeina haciendo un corto en 35 mm y luego tirando de cámara semiprofesional para narrar la última locura que se le ha ocurrido.

Lo que más me gusta de este cortometrajista es que mientras otros, en su afán por trascender, realizan ejercicios pretenciosos y pedantes de cine, Ciro se lo pasa bomba narrando historias desenfadadas, con personajes descojonantes, usando un montaje trepidante, luminoso, colorido.

Ya hablé un pelín de 'Hobby' en este post, del rato tan descacharrantemente geek que presenciaron mis ojos. Para colmo tuve la oportunidad de ver en sesión doble el anterior corto que realizó, 'Made in Japan', sobre un tipo (él mismo) que va a Japón a tirar la basura y a conocer a su verdadero padre. Creo que sobran las palabras:



Si visitáis su web podréis ver casi todo lo que ha hecho hasta ahora. Mención especial para 'Phobia', su trabajo más antiguo disponible en la red, un originalísimo repaso por las fobias más disparatadas, y 'DVD', su obra más premiada hasta el momento, un cortometraje que hundió mi moral de lo jodidamente fresco, ingenioso y divertido que es.

Hace poco más de una semana el bueno de Ciro puso entre nosotros su último trabajo, 'Manual práctico del amigo imaginario'. Es su demostración definitiva de que este tío tiene un futuro muy prometedor en el mundo del cine.



El día que proyectaron 'Hobby' en el Festival de Cine de Málaga, Ciro estaba nervioso como un flan, como si fuera la primera vez que se ponía delante de una multitud. Hablaba de forma tímida, muy humilde, y el aplauso que recibió al final de la proyección la recibió con una mirada como preguntándose qué hacían casi 100 personas aplaudiéndole durante un minuto y pico. Es un chico cuya única meta en esta vida es hacer lo que más le gusta, sin más pretensión que hacerlo cada vez mejor y más grande, que acoge sin arrogancia la admiración por su talento (cuántos deberían aprender de ti, Ciro, cuántos). Sin ambages, con una sinceridad certera, y sin dejar de cultivar lo que alimenta su imaginación, el frikismo.

Lo dicho, lo más cercano que he visto hasta ahora a mi ideal de perfecto cortometrajista.

5.12.08

Reflejado

Con seis días de retraso, aquí estoy dando mi primera señal de vida blogosférica desde que se diera a conocer el resultado de las votaciones del Tercer Maratón de Cortometrajes Cinesur Málaga Nostrum, en el que 'Reflejos' ha quedado en primer lugar. Como todo buen people's choice award que se precie, y debido al escaso margen de diferencia con el segundo clasificado, el resultado no ha estado exento de comentarios del tipo "si hubiera votado al otro corto no habrías ganado", "se traspapelaron dos papeletas que tenían marcado 'Reflejos'", "esto es un tongo con una casa, con votaciones endogámicos de grupitos de enardecidos seguidores que aplauden en los títulos de crédito del principio", etcétera.

Sin entrar en polémicas innecesarias, hemos de estar agradecidos por la iniciativa de los responsables de Cinesur Málaga Nostrum, que desde hace tres años se molestan en dedicar una sala y una noche al año (con el pequeño pellizquito en sus ganancias que eso conlleva) para que nuestros cortometrajes sean proyectados en una pantalla gigantesca. Es una experiencia a la que todo cortometrajista soñador debe tener derecho.

Y yo, particularmente, agradezco al público haber incluido entre sus tres candidatos al cortometraje 'Reflejos'. La verdad, no me esperaba la respuesta que ha tenido. Y por supuesto, agradecer de nuevo el esfuerzo desinteresado de todos los que han hecho posible este cortometraje, todos los que nos apoyaron a Kike y a mí, todos los que no nos apoyan, los que nos miran por encima del hombro, los que reconocen que hago un trabajo cojonudo y los que reconocen que mis cortos son una mierda pinchada en un palo. Gracias a vosotros mantengo viva mi ilusión de avanzar y superarme en esta maravillosa carrera que es el mundo del cine.

Y qué mejor manera de celebrar esta pequeña victoria que enfrascándome durante cerca de 15 horas seguidas montando en tiempo récord (maldita presión) este trabajo de clase:



O enseñando a todo el universo (dudo que pase de las 100 visitas) el corto que quedó en octava posición en ese mismo maratón, 'La plaga':

6.11.08

Paramount anuncia el remake de 'La llegada del tren'

Paramount Pictures ha anunciado el rodaje del remake de 'L'arrivée d'un train à La ciotat' de los hermanos Lumière, tras la compra de los derechos a sus herederos.

Al frente del proyecto se situará Michael Bay, quien no ha tardado en mostrar su entusiasmo por el encargo: "Es un remake necesario. Llevaba siglo y pico desfasado, muerto". Bay, que participará también en la escritura del guión, asegura que habrá sorpresas: "Quiero provocar las mismas sensaciones en el público que en 1895, por lo que intentaré darle un nuevo enfoque, acorde a los tiempos que corren. No voy a desvelar nada, pero habrá persecuciones, mucha sangre y destrucción y Transformers."

Entre los actores que encarnarán a los personajes de la película se encuentra Morgan Freeman en el papel de tren. El veterano actor ha asegurado que "se tratará de uno de mis trabajos más difíciles de mi carrera, por la profundidad y compleja personalidad de mi personaje". También se barajan nombres como Cate Blanchett o Max von Sydow en papeles de pasajeros del tren. La película contará con un presupuesto de 350 millones de dólares y tiene previsto su estreno en 2010.

21.10.08

"A pleno sol", todos somos Tom Ripley

Con una Nouvelle Vague en pleno proceso de ambiciosa renovación de las convenciones cinematográficas, René Clément se atrevió en 1960 a adaptar la archiconocida novela de la escritora estadounidense Patricia Highsmith El talento de Mr. Ripley, dejando a un lado la pretenciosidad cahierista, abrazando con sincera nostalgia el clasicismo del género thriller.



La película es una historia de suplantación de la identidad llevada a cabo por Tom Ripley, encarnado por un joven Alain Delon. Ripley, en su ansia por conseguir el dinero que conseguiría con la muerte de su amigo Philippe Greenleaf, decide consumar su crimen en una alucinante y perturbadora escena en un barco en alta mar. A partir de aquí, Clément nos narra con pulso firme las tretas del asesino y los momentos de extrema tensión donde deberá mostrar su sangre fría para ocultar su engaño a familiares, al personal del hotel donde se hospeda y a la Policía.

A este respecto, la continua sensación de riesgo que vive el protagonista en su temor por ser descubierto hace que el espectador se sorprenda a sí mismo empatizando con él en todo momento. Clément juega con nuestros deseos diabólicamente, nos pone en el papel de Ripley, mantenemos la respiración en sus momentos más decisivos. Consigue que hagamos de Ripley la encarnación de nuestro lado perverso. Y para ello engrana de forma eficaz un ritmo y una puesta de escena en la trama que cuenta. El mejor Hitchcock asoma en cada secuencia, en cada silencio de los personajes, en cada primer plano angustiante, que contribuyen a acrecentar esa sensación de riesgo al que hacía referencia.

A todo esto ayuda la música del genial Nino Rota y una factura técnica sin casi ningún atisbo Nouvelle Vague y precisa en su contribución a mantener la tensión en cada segundo. La película sirvió también para la consagración como mito erótico de Alain Delon.

Muy recomendable.

6.10.08

Bien

Esta semana me enfrento a la recta final del rodaje, si se puede llamar así, de mi suicidio como aspirante a cineasta o quizá braguetazo final que me abrirá las puertas del... En fin, se trata de "La plaga", un falso documental que no dejará a nadie indiferente. El domingo por la noche pondré el punto final del tortuoso montaje. Después, la guerra.

Otra cosa, los usuarios de Google Chrome habrán observado que mi blog se convierte en un estropicio al abrirlo con ese navegador. Mis disculpas a todos ellos, trataré de arreglarlo lo antes posible.

16.8.08

"El caballero oscuro", hipnotizando al espectador




Mis secuelas preferidas son "El imperio contraataca" y "El padrino II". Hemos intentado emularlas con ambición.
Christopher Nolan (Cinemanía, julio 2008)



Christopher Nolan fue aquel chaval que nos sorprendió a todos en 2000 con aquella innovadora película llamada Memento, un juguete del montaje cinematográfico que dejó con los ojos como platos a todo aquel que se puso delante de la pantalla. Tras la muy digna Insomnio, típica película incómoda para el director tras un éxito anterior, llegó en 2005 Batman Begins, entre el escepticismo de los que ya daban por perdida la dignidad del "superhéroe" Bruce Wayne y un relativo poco ruido para tantas nueces, como resultó ser la película. Un elegante entretenimiento de dos horas y pico, una historia sobre la que parecía pesar durante todo su metraje la misión ímproba de encauzar el prestigio del hombre murciélago (infinito el empeño por hacer de Batman un personaje creíble), de preparar el terreno para lo que vendría después. Esto hizo que durante toda la película tuviera la rara sensación de que los puntos fuertes de la trama estuvieran un tanto descompensados, como si los creadores tuvieran ya en mente la inclusión de la segunda parte.

Y bien, llega el verano de 2008 y ya tenemos entre nosotros El caballero oscuro, la ansiadísima segunda parte de Begins, ahora sí, tras atiborrarnos los responsables de márketing de tropecientos artefactos publicitarios: pósters (a cada cual más perturbador), téasers, tráilers, trozos de la película, etc. Por cierto, que la película ya lleva recaudados unos 400 millones de dólares sólo en Estados Unidos. ¿Alguien habla todavía de crisis del sector? ¿O de piratería? Al final todos sabemos quiénes deben mover ficha para que una película se convierta en un taquillazo.

Pero hablemos de la película, y hagámoslo primero con una advertencia: huyan cuanto puedan de la versión doblada. La ridícula voz de Batman, que parece pasado por un vocoder en Dolby Surround, no lo era tanto en Begins; y la voz del Joker, pese a las intenciones del actor de doblaje en español, se queda muy rezagada del original, incluso escuchamos multitud de risotadas y chillidos sin doblar. Refúgiense en la coletilla "V.O.S.", me lo agradecerán.

Dice la crítica que estamos ante un entretenimiento palomitero de verano con ínfulas (sic) de cine de auteur que ahonda más allá en la epidermis psicológica de los personajes. Ang Lee llorando desconsolado con su Hulk incomprendido mientras Nolan se convierte en un sumidero de parabienes empapelados con cheques en blanco. Y no es para tanto. No hasta cierto punto. Olvidemos los ránkings, las excitaciones del personal y las críticas a pie de sala. Dejemos reposar un poco la película. Yo por lo pronto lo he hecho así y puedo decir que estoy hablando de casi una obra maestra del séptimo arte. Es por tanto una película muy notable por varios aspectos que ordenaré un poco párrafo por párrafo:


La trama, pretendidamente ambiciosa y racional, presenta unos personajes casi todos perfectamente dibujados, como son Batman y sobre todo el Joker, no siendo tanto así en el personaje de Harvey Dos Caras, interpretado por un estupendo Aaron Eckhart pero cuya motivación se me antoja a ratos un tanto ilógica, quizá forzada. Pero con un reparto plagado de estrellas como son Bale, Oldman, Ledger y sus acojonantes movimientos de ojos, Freeman, Gyllenhaal y Caine y un portento de la dirección de actores como es Nolan, tenemos uno de los mejores trabajos de interpretación de los últimos años.

Pero hablando de lo ambiciosa que es la trama, con esta película me ocurrió algo que pocas veces me ha pasado delante de una pantalla: a la hora y 20 minutos de película tenía la sensación de que ya estaba todo el pescado vendido y que la película tocaba a su fin, tras ese brutal despliegue de fuegos de artificio y de interpretaciones memorables que había presenciado. ¿Síntoma de que la película era una absoluta obra maestra o de que empezaba a hacerse larga? Me inclino a lo segundo. Pese a que no deja casi respiro, no pude evitar mirar el reloj un par de veces antes de terminar la película.

Hablando del montaje, creo que merecería un post aparte. Si el de Begins a ratos daba la impresión de ser un tanto atropellado, bayano, en El caballero oscuro los pocos errores se han pulido por completo: estamos ante una lección magistral del montaje cinematográfico. Un dominio absoluto del montaje paralelo, unas escenas de acción que quitan el hipo (y que me traían el delicioso regusto de las de Terminator 2), unas transiciones perfectas entre los momentos de acción y los de más calma... En definitiva, una película a estudiar en todas las escuelas de cine del planeta.

La banda sonora tiene un problema, y es que aquí se amplifica el pequeño error de la entrega anterior. En Begins se daba el molesto caso de aunar a dos grandes compositores como son James Newton Howard y Hans Zimmer. ¿Que para qué? Yo también quiero saberlo. ¿Acaso Zimmer no sirve para momentos más "melodramáticos"? ¿O Newton Howard no ha compuesto partituras para películas de pura acción? El resultado fue una extraña yuxtaposición de dos estilos de música diferentes que me chirriaron sobremanera. En El caballero oscuro este problema se agrava con la tramposa solución de crear momentos climáticos cada 5 minutos. Como si no fuera suficiente con el soberbio montaje, Zimmer se empeña no sólo en subrayar, sino en meterse en el bolsillo al espectador con incontables melodías efectistas y golpes electrónicos a lo Terminator 2 o Heat que pueden colar una o dos veces, pero a la tercera ya empieza a resultar cargante hasta la saciedad.

En resumen, una película muy intensa, eficaz, que trata de tomarse en serio a sí misma pese a que en algunos momentos no lo consiga, y que mantiene pegado en la butaca al espectador y consigue, seguro, hipnotizarlo hasta los créditos finales. En mi opinión esos errores que he mencionado le impiden convertirla en la obra maestra que todos proclaman, pero de lo que no me cabe duda es de que estamos ante un punto de inflexión en el género que ha conseguido definitivamente lo imposible: salvar a los superhéroes de la banalización y sentar un precedente que muchos no tardarán en imitar.

24.7.08

Size

Sigo progresando (¿in?)adecuadamente en el diseño de mi blog. Una línea de código por aquí, un colorcillo por allá, otro adorno eliminado (que estamos en la web Ypico.0, la era de la elegancia y el confort al teclado-ratón) y, por si no se habían dado cuenta, la letra King Size del blog, que hará las delicias de aquellos poseedores de megamonitores con resoluciones estratosféricas pero clientes habituales del "Ctrl + +" del Firefox.

Por otra parte, ya estamos moviendo nuestro "Reflejos" por el maremágnum de festivales cortometrajiles. En un tiempo prudencial lo tendrán al alcance de un clic.

Y ahora os dejo con mi última obra. ¿Es un videoclip? ¿Es una videocreación? No, es...

18.5.08

El otro, o por qué a veces debe sonar la flauta

Aquí tienen mi último cortometraje, El otro.



El otro es un corto que rodé en apenas 2 horas una tarde de domingo con un sol esquivo, un guión inexistente y unos actores nerviosos por sus deberes profesionales y académicos. Pero desde luego el recuerdo que me llevo de aquel día es impagable, amén de haber aprendido unas cuantas lecciones de dirección cinematográfica que nunca tendré que olvidar. Además, ha sido ganador del 1er premio en el concurso "Reto-Corto", dentro del marco de la "Semana de la Cultura Creativa" de la facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga. Y por si fuera poco, ha sido emitido 2 veces en el canal Localia TV. Es hasta ahora la obra más rentable que he creado en mi vida, según la relación "medios empleados-beneficios obtenidos".

Y es que El otro, en su imprecisión, en su trazo grueso, se debate entre la autorreferencia bombillista, la opresión de La cabina de Mercero y la crudeza en blanco y negro de Ocurrió cerca de su casa de Belvauz y Bonzel, todo ello en un puré con tropezones tras haberlo pasado por la batidora de forma apresurada. El resultado es un tanto impreciso en lo que se refiere a mis intenciones, pero precisamente por ello parece impregnarse de un encanto que a unos les parece una ridiculez y a otros algo mágico y perturbador.

Por último, quiero agradecer a todo el equipo que colaboró conmigo y a Alej Montecatine por su 2º puesto en el certamen. Esto no ha hecho más que comenzar...

13.4.08

Rediseñando ando

Aquí tienen un esbozo del que será el nuevo diseño del blog. Cambiar cualquier chorrada en la plantilla de Blogger supone un esfuerzo mental nada desdeñable. En fin, mil disculpas por si encuentran algún error inesperado, en breve lo tendré listo para deleite de todos ustedes.

30.3.08

Hala, hala

Vayamos por orden, que estoy que no quepo en mí.

1. Ha tenido lugar el rodaje de
Reflejos, codirigido por Kike Ramírez y un servidor. Intentaremos que esté listo lo antes posible, aunque aún estamos ultimando la posproducción. Les mantendremos informados. Por supuesto, mis más sinceros agradecimientos a todo el equipo técnico y artístico que ha colaborado en el rodaje: Verónica y Manuel (los actores), Kike (codirector), José Antonio Berrocal (nuestro alma máter y para colmo director de fotografía de excepción), Perico (sonidista), Mavi (script), Alej (ayudante de producción, making of y foto fija), Raquel (maquilladora) y Charo (encargada del cátering y pacientosa observadora de cuanto desordenábamos en su casa). A todos vosotros, gracias infinitas por vuestro trabajo.

2. En pleno disfrute del festival de cine de Málaga, el pasado domingo pude asistir al estreno de Hobby, de Ciro Altabás, la muestra más elocuente que he visto en mi vida sobre lo descabellado que es pensar que cuantos más medios dispongas para hacer una película mejor será ésta. A los 3 minutos olvidé que estaba en el cine viendo una película hecha con medios no-del-todo-profesionales, a los 5 minutos que había pagado 5 euros por una entrada del cine. Gracias Ciro, por estas agujetas en el estómago que casi aún hoy perduran.

3. Siguiendo con el festival, hoy he podido asistir a una de las famosas Masterclass, que son charlas con personajes destacados del panorama cinematográfico. La de hoy miércoles contaba con dos invitados de lujo: Juan Carlos Fresnadillo y Enrique López Lavigne, el primero padre de esa obra maestra absoluta del cortometraje llamada
Esposados y de largometrajes como Intacto y 28 semanas después y el segundo, productor de los largometrajes de Fresnadillo y de algunas otras piezas clave del cine español de los últimos lustros.

4. El viernes 11 de abril a eso de las 8:30 estoy en el programa Cantamañanas de Radio Voz Málaga con Kike y Alej, para hablar un poco más de Reflejos (ver punto 1) y de cómo ha ido esta edición del festival de Málaga, cuya alfombra roja al estrujara podría llenar más de un pantano de la provincia, ahora que lo pienso.

5. Se aproxima una revolución estética en mi blog, que llevo ya casi dos años sin cambiar un triste colorín de los pocos que tiene ahora.

Sus mantendremos informados.

20.3.08

¿Está Mike Oldfield como un cencerro tubular?

Bueno, la duda lleva siendo una ofensa desde hace algunos años, pero es que creo que nunca me he reído tanto leyendo una entrevista en un semanal. Es un poco triste que alguien que ha parido obras maestras como Ommadawn o Tubular Bells haya llegado a este extremo. Quizá ha pasado demasiado tiempo consigo mismo en la soledad de su estudio, caldo de cultivo ideal para sus delirios.

En otro (des)orden de cosas, destacar el éxito arrollador que está suponiendo Heteróclito en Youtube, con seiscientas y pico visitas (es ya mi quinto vídeo más visto) y 14 comentarios en una semana y media. Gracias a todos los que estáis colaborando en su difusión.